· Usted está aquí: ·Inicio · Crisis de los Estados-Nación · Programa de transición



Presentación
Caracterización
Temario
Publicaciones
Cultura
Comunicación
Archivo
Enlaces externos

CON QUIEN Y COMO

Alberto Híjar

Dos problemas estratégicos ha discutido el TACOSO. El problema de la transición y el del sujeto histórico y social. La transición del capitalismo al socialismo y de este a la extinción del estado, significa un planteamiento histórico de vigilancia para dejar de imaginar el socialismo como la correlación entre un estado y un partido fuertes. Por esto importa el planteamiento del economista cubano Luis Marcelo Yera del llamado por él, paradigma perdido de Marx y Engels y que no es otro que el socialismo como proceso de extinción del estado y del pleno poder de los trabajadores. Sobre esta base, todo el marxismo clásico es, en rigor, una teoría de la transición invisible para quienes quisieran un recetario opuesto a la precisión de una ley histórica urgida de realizaciones concretas.

De aquí, el lugar de las discusiones sobre el Imperio, los procesos productivos actuales y la cuestión nacional, como problemas que especifican la transición y objetan dos salidas falsas: el voltearse al otro lado para no ver el poder de la globalización y el reducir el socialismo a extinción de la propiedad privada sobre los medios de producción con la consiguiente liberación de las fuerzas productivas bajo control de los trabajadores organizados con un plan general de coordinación nacional e internacional. El dilema planteado en el Manifiesto Comunista del proletariado sin patria pero como único portador de proyecto nacional, resulta la clave de la transición al socialismo desechando la toma del poder como solución de todos los problemas.

Los acontecimientos de Argentina, Ecuador, Bolivia y Panamá, exigen responder a la pregunta de con quién puede construirse el socialismo. De aquí la discusión del sujeto histórico y social irreductible a un proletariado inexistente en tanto crece la llamada economía informal y los desplazamientos territoriales de trabajadores sin derechos sociales. El poder popular pregonado tantas veces, requiere, sin embargo de la conciencia práctica de estas situaciones nacionales e internacionales a lo cual puede llamársele conciencia proletaria. Esto precisa las negativas al civilismo, al comunitarismo, al militarismo, para dar lugar a la dialéctica histórica y social concretada en el desarrollo desigual y combinado característico de la fase actual del Imperio.

El problema concreto es cómo convencer de todo lo anterior hasta producir una tendencia revolucionaria. Ocho lecciones de Foucalt sobre el sujeto dictadas en 1982, centran la tradición clásica griega del cuidado de uno mismo como sujeto de la verdad. La degeneración publicitaria y mercadotécnica de esto tiene como contraparte la emulación socialista como el ejemplo de los mejores reconocidos contradictoriamente en sentido individual tal como ocurre con el Che o con Ricardo Flores Magón, pese a la resistencia de ambos. De aquí la exigencia de vincularse y articularse con las organizaciones anticapitalistas para vencer sus resistencias a la reflexión crítica y autocrítica. De aquí también lo discutido en TACOSO sobre la necesidad de difundir la teoría y la práctica del otro marxismo concretado en revolucionarios como Mario Payeras, Roque Dalton, El Ché, Raúl Sendic, Carlos Lamarca, Ricardo Morales Avilés y tantos que hacen del marxismo-leninismo una praxis donde la teoría supera al racionalismo eurocentrista y la práctica se encamina hacia el “vivir de acuerdo a las leyes de la belleza” que Marx imaginara en 1844. Proceder en consecuencia es lo difícil y más aún hacer apetitoso todo esto para los compañeros en lucha. Pero en eso estamos.


El Taller de Construcción del Socialismo se reúne los sábados de 10:00 a 14:00 hrs. en la Escuela Técnica del Sindicato Mexicano de Electricistas. Lisboa 46, casi esquina con Lucerna, Col. Juárez. México D.F.


· Contacto · Diseño Web ·