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MANIFIESTO DE AGUAS BLANCAS
Junio de 1996
AL PUEBLO DE MEXICO
AL PUEBLO DE GUERRERO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
Hoy 28 de junio, a un año de la masacre de Aguas Blancas, perpetrada
por los cuerpos represivos de la oligarquía y el gobierno antipopular en
contra de 17 campesinos indefensos de la sierra de Guerrero, la situación
no ha cambiado. La represión, la persecución, el encarcelamiento,
los asesinatos, las masacres, las torturas y las desapariciones continúan
como política de gobierno, situación similar a la que en 1967 y
1968 llevó a los Comandantes Lucio Cabañas Barrientos y Genaro
Vázquez Rojas a tomar las armas en contra de la explotación y de
la opresión; esta experiencia, la injusta situación actual y el
espíritu revolucionario que los animó inspiran nuevamente la lucha
del pueblo mexicano.
En todos los rincones de la patria mexicana surgen nuevos luchadores
sociales que ya no están dispuestos a mantener una posición pasiva
y contemplativa frente a la injusta situación económica, social y
política del país, nosotros ya no queremos esperar indefensos a
que la represión y la muerte arrebaten impunemente nuestras vidas.
¡EN MEXICO NO EXISTE UN ESTADO DE DERECHO!
Nuestra constitución política en los hechos es letra muerta,
cotidianamente se violan las garantías individuales, el pueblo
está al margen de las decisiones económicas y políticas, el
ejecutivo federal concentra el poder mayormente, subordinando a los otros
poderes de la Unión y no respeta la soberanía de los estados. El
actual poder usurpa la voluntad soberana del pueblo, siendo un gobierno ilegal e
ilegítimo sostenido fundamentalmente por las armas de los cuerpos
militares y policíacos.
Frente a la violencia institucionalizada, la lucha armada es un recurso
legítimo y necesario del pueblo para restituir su voluntad soberana y
restablecer el Estado de derecho.
Hemos surgido de la tristeza de los huérfanos y viudas, de la
ausencia de los seres queridos desaparecidos, del dolor de los torturados, del
coraje de los encarcelados injustamente, de la incertidumbre de los perseguidos
sociales y políticos, de la situación social que mata diariamente
con represión, miseria, hambre y enfermedades, así como del
abandono de los niños de la calle. Somos una parte de los miles de
mexicanos que por caminos y montañas, pueblos y ciudades vamos forjando
la conciencia de la necesidad de construir una nueva patria mexicana, de los que
con su sudor riegan los campos mexicanos y extranjeros, de los que con su fuerza
mueven las maquinas en las fabricas, de los que a diario sobreviven en las
calles de las grandesciudades, de los que en las aulas reciben y siembran la
semilla del conocimiento, de los que en cualquier hogar resienten la falta de
pan y trabajo, de los pueblos olvidados.
Nos asiste la razón y la justicia. Por eso, como mexicanos
inconformes con esta realidad nacional y al no dejar el gobierno otro camino,
decidimos cambiar nuestras herramientas de trabajo por los fusiles libertarios
que habrán de combatir y contribuir al derrocamiento del gran capital y
del gobierno antipopular. Hoy movidos por las injustas condiciones de vida y
trabajo nos hemos decidido a luchar organizadamente para contribuir a la
transformación democrática revolucionaria de nuestra patria y, con
base en una actitud consciente y voluntaria hemos conformado un instrumento
más de lucha, que llamamos Ejército Popular Revolucionario.
El Ejército Popular Revolucionario está integrado por hombres
y mujeres de los diferentes sectores explotados y oprimidos del pueblo, que han
comprendido la necesidad de organizarse contra la violencia reaccionaria de los
explotadores y opresores, que durante décadas han intentado ahogar en
sangre la lucha del pueblo mexicano por sus legítimas aspiraciones. Esto
le da un carácter esencialmente popular porque en él participan
hombres y mujeres sencillos del pueblo.
Nuestro Ejército lucha también por la transformación
profunda de la sociedad, por medio de la vía armada de la
revolución, como una forma más de lucha que el pueblo desarrolla
en defensa de sus intereses y por la consecución de sus objetivos.
El EPR es uno de los destacamentos del pueblo que aspira a ser parte de las
gestas libertarias y combativas que nuestro pueblo ha librado contra la
explotación, la injusticia y la opresión a lo largo de su historia
y que hoy se manifiesta en la lucha por la transformación
democrática revolucionaria del país, que el pueblo desarrolla ante
la política represiva de un Estado que, apoyado y financiado en lo
económico y militar por el imperialismo, no escatima recursos para
oprimir y masacrar al pueblo mexicano y seguir manteniéndolo
sometido.
Somos resultado de la determinación de luchar contra la
política demagógica del gobierno antipopular, que en defensa de la
cúpula financiera y empresarial, así como de los intereses
extranjeros en México, siempre se ha negado a satisfacer los reclamos de
justicia, libertad y democracia del pueblo y que ha demostrado que jamás
va a ceder a dichos reclamos, por lo que hemos decidido conquistarlos con la
fuerza de la razón y de las armas.
Por ello, nos planteamos luchar:
1. Por el derrocamiento del gobierno antipopular , antidemocrático,
demagógico e ilegítimo al servicio del gran capital nacional y
extranjero y de las fuerzas que lo sostienen y por el establecimiento de un
nuevo gobierno esencialmente distinto al que hoy detenta el poder.
2. Por restituir la soberanía popular y los derechos fundamentales
del hombre. Este objetivo lo lograremos, con la participación del pueblo
y el establecimiento de una república democrática popular,
ejerciendo el legítimo derecho del pueblo a alterar o modificar la forma
de su gobierno.
3. Por la solución a las demandas y necesidades inmediatas del
pueblo, realizando los cambios económicos, políticos y sociales
que se requieren.
4. Por el establecimiento de relaciones justas con la comunidad
internacional.
5. Por el castigo a los culpables de la opresión política,
represión, corrupción, miseria, hambre y crímenes de lesa
humanidad cometidos contra el pueblo.
Ante la escalada represiva que se vive en todo el país, el
Ejército Popular Revolucionario llama a todas las organizaciones
democráticas, populares, armadas, revolucionarias a estar en
disposición de dar respuesta, desde sus trincheras de lucha, a cualquier
agresión contra del pueblo y a conformar una sola fuerza política
y sumarse a la lucha por la libertad, la democracia, la justicia y una vida
digna.
Pueblo de México, levantemos las banderas de lucha de nuestros
hermanos caídos por las balas de las fuerzas represoras del
gobierno.
Luchemos contra la opresión y la injusticia, contra la
humillación y el despojo, para defender la dignidad de nuestros hijos,
mujeres y hermanos obreros, campesinos, indígenas, colonos, estudiantes,
para restablecer la legalidad y el derecho, para restituir la soberanía
popular.
Que la indignación y el profundo dolor no se queden sólo en
nuestra memoria y en nuestros corazones, que el dolor y la nostalgia por
nuestros seres queridos desaparecidos, torturados y masacrados, fortalezcan la
convicción con que empuñamos el arma libertaria; que el dolor se
transforme en espíritu de lucha para enfrentar al gobierno antipopular y
sus fuerzas represoras, que la sangre derramada de los mártires de
nuestro México no quede impune. Ya no más masacres contra el
pueblo inerme, ya no más crímenes sin castigo.
Nuestra lucha es justa y legítima, es la expresión de la
voluntad popular por recuperar la patria y construirla libre y soberana.
Llamamos a todo el pueblo a sumarse a la lucha democrática
revolucionaria por la liberación de la nación de las cadenas del
gran capital y del Estado opresor.
Llamamos a todas las organizaciones democráticas, sindicales,
políticas, progresistas, armadas revolucionarias, a los luchadores
sociales y personalidades progresistas y democráticas, a unificar todas
las formas de lucha en la lucha democrática revolucionaria por la
conquista de la justicia, la democracia, la libertad y una vida digna para todos
los mexicanos.
A INCORPORARSE A LAS FILAS DEL EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO!!!
A FORMAR TRIBUNALES POPULARES PARA JUZGAR A LOS ENEMIGOS DEL
PUEBLO!!!
A FORMAR GRUPOS DE AUTODEFENSA ARMADA!!!
ANTE LA REPRESION Y LA IMPUNIDAD A EJERCER LA JUSTICIA POPULAR
REVOLUCIONARIA!!!
A RESPONDER CON LA LUCHA ORGANIZADA A LA VIOLENCIA DEL GOBIERNO!!!
CON LA LUCHA POPULAR, EL EPR TRIUNFARA!!!
COMANDANCIA GENERAL DEL EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
CG-EPR
Aguas Blancas, Gro. México, 28 de junio de l996.
MANIFIESTO DE SIERRA MADRE ORIENTAL
PROGRAMA POLITICO
El 28 de junio de 1996, durante el acto de conmemoración de la
masacre de Aguas Blancas, Gro. se dió a conocer la existencia del
Ejército Popular Revolucionario (EPR); hoy, 7 de agosto, desde la Sierra
Madre Oriental hacemos pública la existencia del Partido
Democrático Popular Revolucionario (PDPR).
El PDPR y el EPR son el
resultado de la unidad de diversas organizaciones armadas revolucionarias
surgidas en los últimos 30 años, con sustento popular y distinto
grado de desarrollo que han conformado un sólo proyecto político
contando con un programa, línea política y una estrategia
únicos, los cuales fueron resultado de un proceso de reflexión
teórica, de análisis y discusión política en torno a
la correlación de fuerzas a nivel internacional y a la situación
económica social y política que apunta hacia la agudización
de la lucha popular en nuestro país. Dentro de este esfuerzo
unitario existió una etapa en la que se desarrolló el
acercamiento, el conocimiento de las diferentes experiencias y planteamientos
políticos en el marco de la coordinación revolucionaria, que
dió lugar el 1º de mayo de 1994 al surgimiento del EPR y
posteriormente como resultado de la unidad revolucionaria, el 18 de mayo de 1996
nos constituimos en una sola estructura político-militar que la
militancia de estos agrupamientos decidimos nombrar Partido Democrático
Popular Revolucionario (PDPR). El desarrollo de nuestro partido y
nuestro ejército está estrechamente ligado al desarrollo
político de la lucha de masas. En primer lugar, surgimos como una
expresión del descontento y la organización de diversos sectores
del pueblo para resistir las embestidas represivas del gobierno antipopular y
respaldar a las masas en la lucha por sus reivindicaciones inmediatas, por la
conquista de sus libertades políticas y por la realización de las
reformas generales institucionales que la nación requiere. En
segundo lugar, nuestro desarrollo está en correspondencia con el
desarrollo de las masas, ya que el avance de su lucha conduce al fortalecimiento
de nuestro partido y ejército con la incorporación de cada vez
más combatientes y militantes a nuestras filas, a la vez que nuestro
accionar está encaminado a fortalecer el movimiento popular en todos sus
aspectos. Las causas por las que surgieron los agrupamientos
revolucionarios que hoy componen el PDPR y el EPR son la explotación, la
opresión, la miseria, la marginación y la represión que hoy
se agudizan en todo el país, motivando el resurgimiento de un conflicto
armado que inició en la década de los sesentas como respuesta
popular a la guerra no declarada instrumentada por el gobierno y la
oligarquía en contra del pueblo mexicano. Dentro de este contexto
están surgiendo nuevos grupos de autodefensa, organizaciones y
ejércitos revolucionarios, que se plantean enfrentar la represión,
responder a la violencia institucionalizada que lleva a cabo el gobierno a
través de los cuerpos policíacos, militares, grupos de choque,
paramilitares y guardias blancas, ejerciendo de esta manera la justicia popular
por la vía de los hechos y modificar la situación social
existente. Como resultado del predominio mundial del capital financiero,
de la globalización económica, así como del modelo
neoliberal puesto en práctica desde 1982 por la oligarquía y su
gobierno, la economía del país se encuentra en una de las peores
crisis de su historia, la sociedad mexicana se polariza cada vez más y la
lucha social se agudiza visiblemente. El país demanda para su
desarrollo el establecimiento de nuevas relaciones económicas, sociales y
políticas, en tanto, el nivel de enfrentamiento de las clases, en las
diversas regiones socio-económicas del país se produce de manera
desigual, en virtud de su desigual desarrollo. No obstante, a nivel nacional se
delinean dos principales agrupamientos de clases y sectores sociales con
intereses económicos, sociales y políticos diametralmente
opuestos, cada uno, con proyectos históricos diferentes. De una
parte destacan la oligarquía financiera, sus agrupaciones y partidos
políticos, las cúpulas empresariales, militares, religiosas,
corporativas, los grandes industriales y comerciantes y, desde luego el
gobierno, el cual, en medio de fuertes contradicciones internas, se muestra como
lo que es, un instrumento del capital financiero, y como tal en un gobierno de
facto al infringir la normatividad constitucional y no corresponder en lo
absoluto, al mandato y a la voluntad emanadas del poder soberano. A esta
situación hay que agregar el alto índice de corrupción a
que ha llegado el sistema político mexicano, en el que los más
altos funcionarios, mandos del gobierno y sus instituciones civiles y militares
al igual que empresarios se encuentran coludidos en el narcotráfico, el
lavado de dinero y el enriquecimiento ilícito. La disputa de los grupos
de poder por el control político y económico los ha llevado a la
agudización de sus pugnas internas, recurriendo al asesinato como
práctica para dirimirlas. De la otra parte se encuentran las
masas trabajadoras del campo y la ciudad, es decir, la clase obrera, el
campesinado, los pueblos indios, los desempleados, los medianos y
pequeños productores y comerciantes, el movimiento sindical, gremial,
urbano y popular, estudiantil, de deudores y demás sectores golpeados por
la crisis y la embestida del gran capital, así como todas sus
organizaciones legales, clandestinas, partidos políticos,
ejércitos revolucionarios, etc., los cuales, independientemente de su
forma de lucha tienen un carácter democrático revolucionario y
conforman el actual movimiento político de resistencia y
liberación popular. Como consecuencia de lo anterior, al gobierno
mexicano cada vez le es más difícil gobernar bajo sus formas
tradicionales por lo que se ha visto obligado a modificarlas para mantenerse en
el poder, haciéndose más evidente la acelerada
descomposición del sistema político. Resumiendo, la
situación actual se caracteriza por la inexistencia del Estado de
derecho, el establecimiento de un gobierno policíaco militar, el
incremento de la represión a los movimientos populares, el uso de la
demagogia, la militarización y el actual intento a través de la
reforma política para continuar controlando los procesos electorales y
legitimar su política antipopular, tratando de aplastar el estallido
social y revolucionario para impedir los cambios sociales profundos que nuestro
país requiere y mantener en el poder a la oligarquía
financiera. Por lo anterior presentamos el siguiente:
Programa Político del PDPR-EPR.
Como parte del movimiento democrático revolucionario que se
desarrolla en el país, en apoyo a la lucha desplegada por nuestro pueblo
y para contribuir a lograr las transformaciones políticas,
económicas y sociales que el país requiere, el Partido
Democrático Popular Revolucionario (PDPR) y el Ejército Popular
Revolucionario (EPR), hacen la siguiente propuesta:
- Ante la falta de una verdadera solución a las aspiraciones
históricas del pueblo mexicano, por las que éste y nuestros
héroes han luchado (José María Morelos y Pavón,
Benito Juárez, Ricardo Flores Magón, Emiliano Zapata y Francisco
Villa entre otros);
- Ante la usurpación del poder y la imposición que la
burguesía, los grupos oligárquicos y gobiernos antipopulares han
hecho por más de 70 años mediante el fraude, la represión,
la demagogia y la manipulación, usurpación que hoy adopta la forma
de una alianza PRI-PAN en un gobierno igualmente antipopular y
antidemocrático, que intenta mediatizar el descontento popular y
perpetuarse en el poder;
- Ante la participación y la actitud complaciente y entreguista del
gobierno antipopular mexicano, en el saqueo de los recursos naturales del
país y de la explotación y abaratamiento de la mano de obra que
los grupos de oligarcas nacionales y extranjeros llevan a cabo
enriqueciéndose a costa de nuestra nación;
- Ante la violación sistemática y cotidiana de la
Constitución Política por el gobierno, reformada a espaldas del
pueblo y aplicada en beneficio de los explotadores;
- Ante la inexistencia de un Estado de derecho y la creciente
opresión política en la que el gobierno antipopular mantiene al
pueblo mexicano, manifestada en la falta de libertades políticas, en la
violación de los derechos humanos, en la falta de respeto a la voluntad
política del pueblo a quien mantiene al margen de la participación
y la toma de decisiones en la vida política del país;
- Ante el sojuzgamiento de la soberanía popular por una
minoría de oligarcas, que ha convertido al actual gobierno en un gobierno
de facto;
- -Ante la sobreexplotación a que es sometido el pueblo mexicano por
el capital financiero nacional e internacional, con la complicidad y
participación del gobierno antipopular;
- Ante la usura y el saqueo financiero que viene a representar el pago de
los intereses de la deuda externa más grande de América Latina,
contraída por los gobiernos antipopulares y oligarcas nacionales, para
enriquecerse más y mantenerse en el poder a costa de la
explotación más brutal a que ha sido sometido el pueblo mexicano y
cuyos términos leoninos la hacen prácticamente impagable,
asegurando superganancias para el capital financiero internacional;
- Ante la injusticia, la represión, la manipulación
político-ideológica, así como ante la militarización
del país;
- Ante la intimidación y persecución políticas, la
tortura, el encarcelamiento, la desaparición forzada, el asesinato
político, los crímenes de guerra y demás actos de lesa
humanidad perpetrados por los gobiernos antipopulares que han ejercido el
poder.
- Ante la pobreza, la pobreza extrema y enfermedades, secuelas y muertes
causadas por ésta, a las que han sido condenados más de 60
millones de mexicanos, tanto en el campo como en la ciudad, sobre cuyas espaldas
descansa el peso de las continuas crisis económicas del país, del
que se han adueñado, bajo protección del gobierno, los grupos
oligárquicos nacionales y extranjeros quienes han reducido en su
beneficio el salario real de los trabajadores, así como el acceso a la
educación, a la salud, la alimentación básica, la vivienda
decorosa, los servicios básicos (agua, luz, drenaje, transporte,
pavimentación), la cultura y el esparcimiento, que hacen de México
un país en donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres son
cada vez más pobres; - Ante el creciente desempleo y subempleo que ha
orillado a millones de mexicanos a vivir en condiciones infrahumanas en el campo
y la ciudad;
- Ante el desamparo, la falta de seguridad social y de oportunidad de una
vida digna en que el gobierno ha dejado a los sectores más desprotegidos
de la sociedad mexicana como la niñez (dentro de ella los niños de
la calle), los ancianos, los pensionados y jubilados así como los
discapacitados;
- Ante la explotación, discriminación, opresión y
violencia que se ejerce en contra de la mujer;
- Ante el despojo, la marginación, el etnocidio, la
discriminación y el olvido a que por siglos han sido sometidos los
pueblos indios;
- Ante la nueva contrarreforma agraria que ha despojado de la tierra a los
ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios, hundiendo más en
la miseria al jornalero agrícola en beneficio de los grandes
terratenientes nacionales y extranjeros;
- Ante la multiplicación y el fortalecimiento de los cuerpos
paramilitares formados y dirigidos por los órganos de seguridad del
Estado federal, para combatir la inconformidad popular y la insurgencia;
- -Ante la permanente inseguridad profundizada por la proliferación
de guardias blancas y grupos de choque en el campo y la ciudad al servicio de
los grupos de poder local, protegidos por los gobiernos estatales y federal;
- Ante el alto grado de descomposición gubernamental manifestado en
la corrupción generalizada y en el involucramiento en el
narcotráfico del gobierno, sus instituciones y principalmente el
ejército federal;
- Ante el carácter antipopular, antidemocrático y
anticientífico que el gobierno ha impuesto a la educación
subordinándola a la productividad y eficientismo en beneficio de los
grandes capitales nacionales y extranjeros;
- Ante la total censura que pretende imponer el gobierno a los trabajadores
de los medios de comunicación, mediante la corrupción, la
intimidación y el asesinato;
- Ante el incumplimiento de los tratados internacionales signados por el
gobierno mexicano en materia de derechos humanos, laborales, de
protección a la niñez y a la mujer, de educación, salud,
medio ambiente, etc.;
- Ante la falta de apoyo a los pequeños productores, así como
a la micro, pequeña y mediana industria, que los ha llevado al
endeudamiento, a la descapitalización y a la ruina;
- Ante el rapaz régimen fiscal impuesto por el gobierno a la
población, que agrava aún más sus precarias condiciones de
vida;
- Ante la subordinación del desarrollo y la investigación
científico-tecnológica e industrial en nuestro país a los
intereses del capital extranjero;
- Ante la creciente emigración de mexicanos a los Estados Unidos,
orillados por la falta de posibilidades de trabajo y vida digna;
- Ante la penetración ideológica que deforma nuestros valores
morales y culturales, fundamentalmente a través de los medios de
comunicación controlados por el gobierno antipopular y los grandes
capitales, nacionales y extranjeros;
- Ante la falta de impulso y apoyo de parte del gobierno a la actividad
cultural, artística y deportiva;
- Ante el grave deterioro del medio ambiente a consecuencia de la
contaminación y destrucción de nuestros ecosistemas, provocado por
la explotación irracional de los recursos naturales, la voracidad de los
grandes monopolios nacionales y extranjeros y la irresponsabilidad, negligencia
y corrupción gubernamental; Ante todo esto, se desprende la
necesidad de una profunda transformación social que resuelva las
necesidades y demandas históricas, económicas, sociales y
políticas de todos los mexicanos, la cual sólo será posible
con la participación de todo el pueblo. Por ello, CONVOCAMOS AL PUEBLO DE
MEXICO y a sus organizaciones democráticas revolucionarias:
políticas, sociales, a sus sectores sociales y personalidades
democráticas progresistas, a sus organizaciones, partidos y
ejércitos revolucionarios, a que transitemos todos por una vía
democrática revolucionaria, organizados en una sola fuerza social e
histórica para liberar a la nación mexicana del Estado opresor,
que considere el desarrollo, combinación y generalización de todas
las formas de lucha -la económica, la político-ideológica,
la legal, la clandestina, la electoral, la parlamentaria, la acción
política de masas y la lucha armada revolucionaria- y las unifique dentro
del proceso de resistencia en una sola lucha que culmine, en la
insurrección popular triunfante de la cual emerja un gobierno
revolucionario. Por lo que el PDPR propone el presente programa, que
contiene los siguientes OBJETIVOS: I. POR UN NUEVO GOBIERNO, con
carácter provisional, esencialmente distinto al que hoy detenta el poder
en nuestro país, que no signifique tan sólo el cambio de personas
o del partido oficial por otro, que al final de cuentas sustente los mismos
intereses. Se trata de luchar por un nuevo gobierno que represente los intereses
del pueblo y tenga como objetivo fundamental la satisfacción de sus
necesidades. Es claro que el gobierno actual no representa los intereses
del pueblo mexicano y que voluntariamente no dejará el poder, por lo que
el nuevo gobierno tendrá que ser resultado de la lucha de todo el
pueblo. En este nuevo gobierno provisional estarán representadas
todas las fuerzas democráticas revolucionarias del país,
tendrá como tarea fundamental, convocar y garantizar la
realización de una Asamblea Constituyente, de la cual emanará la
nueva Constitución, el gobierno legalmente constituido y la
fundación de la república democrática popular con todas sus
instituciones. En esta asamblea estarán representadas todas las
fuerzas democráticas revolucionarias y los distintos sectores de la
sociedad mexicana y será de carácter nacional, teniendo como tarea
fundamental la elaboración de la nueva Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, que contendrá las normas
que regirán las nuevas relaciones de la sociedad mexicana, las cuales
deberán estar basadas en los principios universales de democracia,
libertad, igualdad y justicia social. Las funciones de la Asamblea Constituyente
se darán por terminadas una vez que haya cumplido con esta tarea.
II. POR UNA NUEVA CONSTITUCION, que con base en la de 1917 deberá
estar acorde al desarrollo histórico de la nación y deberá
partir del interés social y estar encaminada a garantizar la igualdad de
derechos ante la ley para todos los mexicanos, independientemente de su credo,
raza, sexo o edad. Asimismo, deberá garantizar el respeto a los
derechos humanos de todo el pueblo y la satisfacción de las necesidades
económicas, materiales y sociales de toda la sociedad, que le permita
llevar una vida digna y un desarrollo integral y armónico tanto en lo
individual como en lo social. III. POR LA CONSTRUCCION DE LA REPUBLICA
DEMOCRATICA POPULAR, la cual deberá ser construida y preservada por el
gobierno de todo el pueblo y reglamentada con base en la normatividad
establecida en la nueva Constitución, por lo que será
democrática, representativa, popular, soberana y federal.
Democrática.- En tanto que será resultado de la voluntad
soberana del pueblo y defenderá sus intereses. Será un
gobierno del pueblo y para el pueblo. Representativa.- En tanto que
representará a todos los sectores sociales y fuerzas democráticas
y revolucionarias del país. Popular.- En tanto que será el
gobierno de todo el pueblo. Soberana.- En tanto que su poder
residirá y dimanará del pueblo, sin subordinarse a ningún
interés de grupo nacional o potencia extranjera. Las relaciones
internacionales estarán sustentadas en el principio de respeto a la
soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos.
Federal.- En tanto que estará fundada en un nuevo pacto justo y
equitativo en todos los aspectos, entre los estados libres y soberanos que
conforman la nación mexicana. En la nueva república todos
los órganos de poder popular, sus dirigentes, funcionarios y empleados
estarán obligados a observar estrictamente las leyes de la nueva
Constitución así como vigilar su cumplimiento. Teniendo como base
los ejércitos revolucionarios, se crearán las nuevas fuerzas
armadas, las cuales tendrán un carácter popular y estarán
también apegadas a las leyes establecidas en la nueva
Constitución. IV. POR UN REORDENAMIENTO ECONOMICO, el cual es una
necesidad real y una exigencia que deberá estar plasmada en la nueva
Constitución, para hacer posible la República Democrática
Popular. Será un reordenamiento económico que libere a las
masas trabajadoras del constante sacrificio a que han sido sometidas por el
gobierno antipopular. Además debe buscar armonizar el desarrollo de cada
uno de los sectores de la economía, mejorando el nivel de vida de las
regiones más atrasadas a fin de eliminar la desigualdad regional que hoy
existe y elevar el nivel de vida de los grupos sociales más
desprotegidos, partiendo de que el objetivo fundamental de la nueva
república será terminar con la pobreza del pueblo, impulsar su
desarrollo integral y satisfacer plenamente sus necesidades de salud,
alimentación, vivienda, educación, recreación,
esparcimiento, etc. El reordenamiento económico
constituirá en propiedad de la nación los sectores
estratégicos de la economía y los recursos naturales del
país, así como la propiedad de los grandes monopolios, nacionales
y extranjeros resultado del acaparamiento y la especulación en el terreno
de la industria, la agricultura, la ganadería, la banca, el comercio, las
finanzas y los servicios, los cuales quedarán bajo la
administración del nuevo gobierno. La inmediata
renegociación de la deuda externa, para aliviar la agobiante
sangría económica del país, permitirá optimizar los
recursos y contar con mejores condiciones para la planificación
científica de la economía y la explotación racional de
nuestros recursos naturales basada en los intereses y necesidades del
pueblo. La banca será propiedad de la nación,
estará al servicio del desarrollo de la economía del país y
del bienestar del pueblo trabajador, proporcionándole los recursos
necesarios y las facilidades que permitan el impulso del desarrollo de la micro,
pequeña y mediana empresa. Una de las metas centrales en el
reordenamiento de la economía será el impulso al desarrollo de una
gran industria moderna y propia, asentada en los últimos adelantos de la
ciencia y la técnica que favorezca y garantice la satisfacción de
las necesidades económicas de toda la sociedad. En este contexto se
impulsarán todas las medidas necesarias respecto a la educación y
capacitación científico-tecnológica de los mexicanos en el
campo y en la ciudad, tanto en las instituciones escolares como en los centros
de trabajo, que permitan desarrollar y fortalecer los sectores
estratégicos de la economía del país y así poder ser
autosuficientes, fundamentalmente en lo que a la producción de los bienes
de consumo se refiere, para lograr el desarrollo de una fuerte economía
nacional que garantice la independencia económica y la soberanía
de nuestro país, estableciendo una relación justa con la comunidad
internacional. Para el logro de estos cuatro objetivos el Partido
Democrático Popular Revolucionario y el Ejército Popular
Revolucionario consideran que en este momento el pueblo mexicano, sus
organizaciones sociales, políticas, armadas revolucionarias, legales y
clandestinas, debemos luchar por la urgente solución de las siguientes
demandas inmediatas: 1. La conquista de las libertades políticas
del pueblo, que consisten en:
- Libertad de manifestación
- Libertad de expresión
- Libertad de imprenta
- Libertad de asociación
- Libertad de reunión
- Libertad de organización
- Libertad de tránsito.
2. El respeto a la voluntad popular en
la elección de gobernantes y el derecho a la participación del
pueblo en la toma de decisiones de la vida política del país.
3. El cese a la militarización del país y a la injerencia del
ejército en la vida civil. 4. El respeto a los derechos
humanos. 5. La defensa de la soberanía nacional. 6. Una
profunda reforma e independencia real de los Poderes de la Unión,
conforme a un Estado de Derecho. 7. La renegociación de la deuda
externa y revisión de los tratados internacionales que comprometen
nuestra soberanía nacional. 8. Una justa renegociación de
la deuda bancaria contraída por micro, pequeños y medianos
empresarios. Muchos de los cuales ya han perdido su patrimonio y otros
más están a punto de perderlo. 9. La constitución
de un régimen laboral justo y el respeto a las conquistas
históricas de los trabajadores. 10. Hacer real el derecho al
trabajo para todos, con salarios que garanticen el bienestar, el derecho al
descanso y la recreación del trabajador y una vida digna para su
familia. 11. El reparto agrario y la eliminación de latifundios,
así como la inmediata anulación de las reformas hechas al
artículo 27 constitucional. Restitución de las tierras despojadas
a los pueblos indios y comunidades campesinas. 12. El respeto a la
autonomía de los pueblos indios, a su cultura, a sus derechos y a sus
formas propias de organización. Asimismo, a tener representación
en los órganos estatales y federales de gobierno. 13. El respeto
a la igualdad jurídica, política, económica y social de la
mujer; el cumplimiento efectivo de sus derechos constitucionales para acabar con
la marginación, discriminación, explotación,
opresión y violencia a que se ve sometida; pugnando para que se generen
las condiciones y espacios favorables para su desarrollo integral, que permita
la participación plena de la mujer en la vida económica, social y
política. 14. La libertad de todos los presos políticos,
luchadores sociales y ciudadanos encarcelados injustamente. 15. El cese
a la intimidación, a la represión, persecución, tortura,
desaparición forzada, encarcelamiento y asesinato contra el pueblo y los
luchadores sociales. 16. La presentación con vida de los
desaparecidos políticos. 17. Castigo a los responsables de la
guerra sucia, de los actos de represión, de genocidio y de los
crímenes de guerra contra nuestro pueblo. 18. El castigo a los
torturadores y a los funcionarios políticos, policiacos y militares que
ayer y hoy han ordenado y permitido la tortura, la desaparición forzada y
el asesinato. 19. Juicio y castigo a los gobernantes y altos
funcionarios, en funciones o no, culpables de corrupción y
enriquecimiento ilícito, así como del saqueo y entrega de las
riquezas del país al capital financiero nacional y extranjero.
20. La desaparición de los cuerpos policiacos anticonstitucionales y
paramilitares. 21. El respeto a los Convenios de Ginebra así como
la firma y ratificación del protocolo relativo a los conflictos de
carácter interno. 22. El respeto a los derechos de los mexicanos
que laboran y viven temporalmente en los Estados Unidos. 23. El respeto
a los derechos de los migrantes y refugiados en nuestro país. 24.
El cese a la explotación irracional de nuestros recursos naturales y a su
saqueo. 25. Un régimen fiscal justo que estimule la
modernización y el crecimiento de la planta productiva en beneficio
social y sancione la evasión fiscal de los grandes consorcios.
26. Una reforma fiscal que no lesione la economía popular.
27. Precios de garantía justos a los productos agrícolas.
28. El establecimiento de créditos justos para los campesinos y
pequeños productores y renegociación justa de las deudas
contraídas por éstos. 29. El establecimiento de canales de
distribución y comercialización justos y la eliminación del
acaparamiento y del intermediarismo rapaz. 30. Un seguro de desempleo y
protección social a subempleados y desempleados en el campo y la
ciudad. 31. Resolver el problema nacional de la vivienda, garantizando
el otorgamiento de facilidades en su construcción y adquisición
para todos los trabajadores mexicanos. 32. La dotación de
servicios como: agua potable, electricidad, drenaje, pavimentación,
vías y medios de comunicación para toda la población.
33. Garantizar la salud del pueblo, dotándolo de servicios eficientes
y gratuitos. 34. Una educación crítica, científica,
democrática y gratuita para todos los mexicanos. 35. El respeto
pleno de los derechos de la niñez, de los jubilados y pensionados y
protección social y vida digna a los ancianos y discapacitados.
36. El otorgamiento de fertilizantes, insumos agrícolas y apoyo
técnico gratuito a todos los campesinos y a los pequeños y
medianos ganaderos. 37. Un fondo de apoyo suficiente para casos de
pérdida de cosecha total o parcial. 38. La indemnización a
damnificados por la contaminación y explotación irracional de los
recursos naturales. 39. Mayor presupuesto y apoyo a la
investigación científica y tecnológica. 40. Poner
los adelantos científicos y tecnológicos al servicio del
pueblo. 41. El cese a la contaminación del medio ambiente y a la
destrucción de los ecosistemas. 42. Un libre ejercicio de las
profesiones, que se exprese en un trato digno, una percepción justa a su
trabajo y en una política fiscal basada en los ingresos, instrumentando
también una política que integre a los profesionistas al
desarrollo científico tecnológico. 43. El acceso efectivo
del pueblo al arte, la ciencia y la cultura. 44. El respeto y apoyo a la
creación y expresión cultural y artística. 45. El
impulso y apoyo al deporte, garantizando el acceso del pueblo a éste.
¡Mexicanos! este llamado y esta convocatoria surgen del deber que todos
tenemos con nuestra patria y de la necesidad de transformar el presente incierto
en un futuro mejor para todos. ¡Pueblos del mundo! nos dirigimos a
ustedes para demandar su solidaridad con la lucha del pueblo mexicano, a estar
pendientes del desarrollo del conflicto interno en nuestro país,
impulsando la denuncia y la protesta, exigiendo al Estado mexicano el cese a la
represión, la desaparición y la tortura y se apegue a los
Convenios de Ginebra en lo que se refiere al trato de la población civil
y de los prisioneros de guerra. A continuar impulsando en todos los confines del
mundo la lucha contra el neoliberalismo, y a luchar por la transformación
profunda de esta sociedad, por una sociedad justa y equitativa, en donde no
tengan cabida el hambre, la miseria, la opresión, la represión y
la injusticia.
¡POR LA VIA DEMOCRATICA REVOLUCIONARIA TODO EL
PUEBLO AL PODER!
¡POR LA REPUBLICA DEMOCRATICA POPULAR EL PUEBLO
UNIDO TRIUNFARA!
¡CON LA LUCHA POPULAR EL EPR TRIUNFARA!
PARTIDO DEMOCRATICO POPULAR
REVOLUCIONARIO-PDPR EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO-EPR
República Mexicana a 7 de agosto de 1996. |