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Turistas mentales

Alberto Híjar

De los 17 calificativos que Siqueiros asestó a Rivera en 1934 en el artículo El Camino Contrarrevolucionario de Rivera, el de turista mental equiparable al de snob, merece actualización en vista de la temporada vacacional.

Son muchos los impulsados por la propaganda de orientación de la vida como penuria interrumpida por el disfrute vacacional. Por televisión abundan los anuncios de las maravillas visitables dentro y fuera del país. Suculentas hembras tratadas como tales, parejas encantadoras, niñas y niños felices como sus padres, son los reclamos para emular. Los estados en crisis graves de gobernabilidad como Oaxaca, Puebla y Chiapas, procuran mostrar sus maravillas que contradicen cualquier oposición a sus gobiernos. El Sub Marcos mismo, no dudó en mencionar los señuelos de las pistas de hielo, los segundos pisos, las playas artificiales, en clara alusión al gobierno del Distrito Federal engatusando multitudes de donde saldrán los seguros votantes para llevar a Marcelo Ebrard a la presidencia de la República, no sin disputarle al petimetre Peña Nieto quien dilapida cochupos para estar diario en los noticieros televisuales. Se trata, en fin, de alentar el turismo mental fundado en la certeza de que la vida no vale nada sino se compromete en Semana Santa, los puentes y al fin del año, con alguno de los planes de las aerolíneas, los barcos y las hoteleras. Por mal que resulte el viaje turístico, hay que declararse triunfador y pasar el tiempo siguiente comentando las excelencias hoteleras, restauranteras, los servicios de playa o de montaña o de desierto, en franca competencia con la respuesta del interlocutor (a). El turismo mental se impone a toda otra manera de vivir y aún para la línea progre dentro de la multitud, hay planes vacacionales en autobuses, mochila al hombro, para ir a ver in situ los progresos de Los Caracoles, los avances de la APPO y nutrirse así de los esfuerzos de la resistencia cultural.

La condición del turismo mental es negativa frente a construir la vida de manera de desentenderse de los placeres de la comida, la bebida, el showbusiness. Del interior de la República hay quien llega a disfrutar las imitaciones de Brodway treinta años después, al alcance en los teatros de Televisa y en los espectáculos de OCESA. Eso es vida, dicen los provincianos deslumbrados por las marquesinas y los anuncios a fachada entera. La aldea global surte planes y programas para que el mundo entero sea provinciano en busca del sentido de la vida en los destinos fijados por el showbusiness. Nada más elocuente que el uso de la palabra destino para determinar a donde ir para gozar de la vida.

De aquí la renuencia de algunos a integrarse al espíritu navideño y sus secuelas. También esto prevé el turismo mental globalizado al condenar a los aguafiestas hasta equipararlos con monstruos malhumorados como el Grinch o el avaro a lo Dickens. También los pobres son condenables hasta incluirlos compasivamente como La Niña de los Fósforos o algún otro desgraciado de los que no reciben aguinaldo porque ni salario tienen y sin embargo, sueñan con emular a Santa Claus, el Niño Dios y los Reyes Magos. Perdido el sentido del don comunitario y solidario reducido a la ruralidad sólo aceptable como disfraz de pastorela mediática o de posada anacrónica donde hasta puede haber rezos, procesión, aguinaldos frutales y de dulces caseros en imitación fallida de lo auténtico que otra vez, como señal de resistencia, hará la APPO con su Noche de Rábanos donde abundarán los malignos encabezados por Ulises Ruiz y sus artefactos represivos. Pero el turismo mental también prevé esto para ofrecer una reproducción apócrifa de la Guelaguetza, el pan de horno y las pastorelas postmodernas del gobierno del D.F., sin faltar la rosca de reyes seguramente compartida por Calderón con algunos pobres debidamente seleccionados y aterrados por el Estado Mayor Presidencial. De modo que hay que gozar de las pésimas carreteras con cuotas rebajadas para ganar adeptos. Gracias ¡oh promotores del turismo mental consagrado en el Plan Nacional de Cultura escamoteado por más de un año por su responsable! Mi destino es otro, no el de algún resort.


El Taller de Construcción del Socialismo se reúne los sábados de 10:00 a 14:00 hrs. en la Escuela Técnica del Sindicato Mexicano de Electricistas. Lisboa 46, casi esquina con Lucerna, Col. Juárez. México D.F.


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