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Propuesta del TACOSO Para la Otra CampañaEl Taller de Construcción del Socialismo, fundado en enero de 2004 para
articular mediante la discusión teórico-práctica las
resistencias anticapitalistas, la actualidad del marxismo-leninismo en crisis de
vida ante las debilidades del movimiento obrero, la crisis de los nacionalismos
propia de la corrupción de los estados-nación, las
características de las relaciones de producción y la
territorialización del mundo, propias de la globalización y sus
consecuencias culturales, contribuye a la Otra Campaña con las
reflexiones siguientes que ofrece a las organizaciones compañeras: La Otra Campaña puede ser el
fundamento del bloque histórico popular revolucionario sí y solo
sí: 1. Ofrece planes y programas concretables en organizaciones populares seguidoras de las experiencias históricas y sociales para construir articulaciones con proyectos productivos concretos orientados a la formación de un sujeto social libertario urgido de reflexión histórica y crítica de la economía política. 2. Supera la coyuntura electoral con planes, programas y proyectos sometidos a evaluación periódica y con alcance de largo plazo. Construir instituciones para esto, es un deber acordado por la Federación Sindical Mundial en su XV Congreso de diciembre de 2005 para alentar la formación de cuadros. Proyectos como el CINECI de San Cristóbal, Chiapas y su Universidad de la Tierra, articulan la formación de cuadros con procesos productivos anticapitalistas. Son necesarias más instituciones así. 3. Plantea la socialización de todo aquello que el estado ha privatizado. Contra la dictadura del capital financiero garantizada por la autonomía de las instituciones fiscales y comerciales del estado y por la monopolización de la bolsa de valores y las concesiones de radio y televisión, la vía para impedir atracos al pueblo como Fobaproa, Fonden y los dispendios privatizadores de CONACULTA, es la exigencia de los sindicatos y las organizaciones políticas y sociales populares de aplicar los impuestos y los excedentes por el precio internacional del petróleo, en beneficio de la educación y la salud integral de los explotados sin permitir una sola carga fiscal ni un solo secuestro privatizador de jubilaciones y pensiones, planes de vivienda, salud y educación. La economía política del Imperio devasta al planeta y arrasa con la biodiversidad, la extracción de energéticos y las patentes mercantiles de la riqueza natural y cultural de los pueblos. Rechazar con todas las formas de lucha esta catástrofe planetaria es la guía principal de todo plan de lucha. La aceptación de los planes imperiales tiene en la industria del espectáculo y sus recursos electrónicos, una garantía de reproducción enemiga de las tradiciones y los movimientos de resistencia popular. De aquí la necesidad de construcción de la cultura popular revolucionaria sin ninguna concesión a la industria del espectáculo. Contra la cultura dominante, la propuesta libertaria de contracultura como movimiento con dimensión internacionalista en respuesta a la globalización capitalista, a la socialdemocracia festivalera y oportunista y al nacionalismo guadalupano. 4. Plantean la nación
como formación social compleja e incluyente necesitada de un estado con
efectiva representación popular sólo posible en lucha contra el
estado oligárquico e imperial y sus partidos. Articulaciones como la del
Congreso Nacional Indígena, la Promotora por la Unidad Nacional contra el
Neoliberalismo, la Organización Nacional del Poder Popular, la Alianza
Magonista Zapatista de Oaxaca, el Frente Popular Francisco Villa Independiente
coordinado con la Organización Campesina Emiliano Zapata, la Coordinadora
Nacional de Trabajadores de la Educación y las numerosas organizaciones
político culturales son fundamentales para la coordinación con Los
Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno en la Otra Campaña que
sólo así podrá contribuir a la construcción del
bloque histórico popular, anticapitalista y por el tránsito al
socialismo. 5. Articula el Otro Programa con las luchas populares americanas en proceso de construir un estado popular revolucionario, esto es, tendencialmente socialista en la medida que se oriente por la extinción del estado y el fortalecimiento del poder popular como articulación de los asalariados organizados con jubilados, pensionados, autoempleados, migrantes y comerciantes pobres de la economía informal y no por la fe en un estado fuerte como requisito de los beneficios populares. Aprender de las derrotas centroamericanas agotadas en el diálogo y negociación electorales sin más y de los acuerdos pacificadores de los movimientos armados para imponer el fortalecimiento antidemocrático de los estados-nación neoliberales, es una necesidad histórica estratégica para Reivindicar todas las formas de lucha en justa respuesta a la amplitud de las agresiones imperialistas en todas las formas posibles, aparentemente reducidas a la ilegitima partidocracia y a la reducción electoral de la democracia. 6. Recupera y amplia la
autogestión, la autonomía, los consejos, las asambleas, sus usos y
costumbres de emulación para hacer de los mejores, el fundamento de
construcción del sujeto social revolucionario. El ejercicio del
plebiscito y el referéndum como modos concretos de ejercer la democracia
popular, es un recurso contra la manipulación de encuestas propias del
proselitismo populista. La defensa y profundización de la forma
cooperativa exige la atención de Pascual, Euzkadi y la vigilancia popular
para que cooperativas menos poderosas, prosperen como autogestión obrera
coordinada por la recuperación plena de los derechos de los trabajadores
garantizada por la crítica de la economía política a
producciones estratégicas: la de energéticos, la del agua, la de
la biodiversidad, la de los servicios. Que la OMC exija la liberación de
leyes y normas para permitir la privatización de educación, salud
y vivienda a cambio de considerar la improbable reducción de subsidios a
la producción agropecuaria de Estados Unidos, es una señal del
intercambio de promesas incumplibles por facilidades a los consorcios
trasnacionales. Los proyectos sustentables estatales encubren sobre estas
bases, la explotación extrema donde siempre aparece el beneficio bancario
y financiero en perjuicio del control de los productores de toda la riqueza, los
trabajadores del campo y la ciudad. La invitación especial al Sindicato Mexicano de Electricistas a la Otra Campaña y la aceptación del Frente de Trabajadores de la Energía en la Federación Sindical Mundial, exige un proyecto concreto en defensa de la energía sobre la base de ejercer la soberanía del sindicato inconfundible con la de un estado corrupto al servicio de las trasnacionales. La definición la dio la Federación Sindical Mundial en su XV Congreso que al igual que las organizaciones populares de El Alto, Bolivia, proclaman agua y energía como propiedad soberana de los pueblos en proceso de reivindicación por los trabajadores del campo y la ciudad en lucha contra los estados represores y represivos de las naciones complejas. Pero los trabajadores sindicalizados son minoría creciente por lo que la lucha de los indocumentados por el reconocimiento de sus derechos y la propuesta de acuerdos bilaterales a partir de las necesidades mexicanas, es estratégica y exige articulación con las luchas campesinas por las autonomías y el rechazo a programas privatizadores como PROCEDE y PROCAMPO a cambio de proyectos productivos liberados de expropiaciones imperiales como condición de los créditos que incluyen la liberación de experimentos transgénicos con la consiguiente dependencia tecnológica y financiera y la destrucción de las culturas rurales. La anulación de hecho y de derecho de la llamada Ley Monsanto y otras propuestas semejantes, es una necesidad de supervivencia campesina a cambio de generar procesos productivos autogestivos con su correspondiente comercio justo, sin renunciar a las tecnologías mas avanzadas. 7. Relaciona la vía constitucional con la construcción del poder popular para no caer en la reforma de las reformas. No se trata de hacer una nueva Constitución o de reivindicar la de 1917, sino de avanzar en el tránsito al socialismo por la reivindicación histórica, teórica y práctica de la crítica de la economía política de la globalización capitalista de los nacionalismos y de los socialismos extintos. El poder popular sólo es posible con estructuras de seguridad incorruptibles para oponerlas a la contrainsurgencia globalizada. Los crímenes de estado deben ser tratados sin concesiones de llamarlos "delitos del pasado" para explicar la historia a partir de la actualidad más compleja y no como genealogías de un supuesto pasado superado. 8. Supera la defensa de la
soberanía nacional como soberanía del estado corrupto confrontada
con la soberanía del pueblo en los términos del artículo 39
constitucional citado en la Primera Declaración de la Selva Lacandona
(1993-94), puesto en situación popular y revolucionaria. "La otra
forma de gobierno" ahí propuesta, exige practicarlo a la manera de
Los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno con centros de poder popular
ahí donde hay reductos históricos como en Oaxaca, Guerrero,
Veracruz, Chihuahua, Nuevo León, Sinaloa, San Luis Potosí,
Michoacán, Estado de México, Distrito Federal, Chiapas, Jalisco
como respuesta necesaria a lo que los ideólogos del estado opresor llaman
gobernabilidad y que no es más que la garantía del ejercicio de
acuerdos y pactos contra el pueblo y en beneficio de los partidos
políticos con registro y financiamiento oficial. 9. Critica
históricamente la reducción indígena de la Primera
Declaración de la Selva Lacandona, que declara la guerra al estado, dicta
leyes de guerra y acompaña las leyes publicadas en El despertador
mexicano a saber: de impuestos de guerra, de derechos y obligaciones de los
pueblos en lucha, de derechos y obligaciones de las fuerzas revolucionarias, ley
agraria revolucionaria, ley revolucionaria de mujeres, de reforma urbana, del
trabajo, de industria y comercio, de seguridad social, de justicia. De
aquí la necesidad de impulsar la lucha sindical y de todas las instancias
del poder popular en un todo articulado donde horizontalidad y verticalidad
propicien planes de acción coordinados y orientados por el fin supremo de
acabar con el capitalismo. 10. Para todo lo anterior, es
necesaria la vinculación y articulación organizativa usualmente
llamada formación de redes, para discutir las relaciones entre proyectos
que luchan por fondos estatales y los que, como el EZLN, los rechazan. La
discusión ordenada de acuerdo a las leyes originales del EZLN y los
documentos de coordinación que de esto deriven, pueden dar lugar a un
congreso constituyente donde, en efecto, se precisen las leyes necesarias para
un estado popular revolucionario en tránsito al socialismo, única
posibilidad histórica alternativa a la globalización capitalista.
No es primero la formalidad legal y luego su práctica bajo control
oligárquico, es al revés en beneficio del poder popular. En la hora de pasar de la defensa y la protesta al ataque organizado en la guerra de posiciones y movimientos, se trata de reivindicar el sentido nacional revolucionario de la I Declaración de la Selva Lacandona de 1993-1994 irreductible al puro problema indígena o a un nacionalismo cerrado. Se trata de superar el formalismo legalista empantanado en la corrupción de los tres poderes de la federación empeñados en el reparto del poder y en garantizar la continuidad de la globalización. El Acuerdo de Chapultepec promovido por el empresario más rico de América Latina, complacido por la presidencia de México que no duda en construir obstáculos contra la insurgencia popular necesaria, la autogestión de los trabajadores y los planes de beneficio popular como el ALBA de Venezuela. Las leyes propuestas por la I Declaración exigen su ejercicio práctico, coordinado, articulado, actualizado para transformar las relaciones de producción en beneficio de un sujeto social revolucionario. De aquí la agenda propuesta con adelantos en las vinculaciones y articulaciones organizativas necesarias donde la horizontalidad oriente la representatividad con las estructuras verticales por la vía de las asambleas, los consejos, la rotación de mandos, la revocabilidad de mandatos, la anulación de privilegios, la educación económica, política y cultural garantizadas por escuelas de cuadros con dinámicas teórico-prácticas integradas a procesos productivos autogestivos con dimensión internacionalista. Quedan aquí planteadas las determinaciones y los dominios principales para un nuevo orden económico, político y social, que da lugar a procedimientos distintos a los de la corrupta y cada vez más excluyente democracia burguesa. Frenar los estallidos sociales y garantizar la gobernabilidad importa a la clase social dispuesta a eternizar la explotación y la devastación planetaria a cambio de las máximas ganancias de los consorcios. El TACOSO, en cambio, advierte la necesidad de construir un bloque histórico anticapitalista y por el socialismo dispuesto al impulso de relaciones de producción opuestas a la expropiación privada de los medios de producción, a la eternización del trabajo asalariado contra los derechos históricos de los trabajadores, a la individualización de los contratos de trabajo y a la manipulación bancaria y financiera como gran negocio globalizado. La condena a muerte del planeta, de la clase obrera, de la cultura como plenitud humanizadora, de la valoración de las personas y no de las cosas como mercancías, es lo que exige oposición con todas las formas de lucha, sin concesiones y sin límites a la emancipación social. ¡POR UNA DEMOCRATIZACIÓN RADICAL EN TRANSITO!
! AL SOCIALISMO. CONTRA LA FARSA ELECTORERA, DEMOCRACIA DIRECTA Y PLENAMENTE PARTICIPATIVA! ¡CONTRA LA PARTIDOCRACIA Y EL REPARTO DE PRIVILEGIOS, EL PODER POPULAR! ¡CONTRA LA MENTIRA DEL ESTADO BENEFACTOR, EL PODER POPULAR. POR LA PRODUCCIÓN BAJO CONTROL DE LOS TRABAJADORES ORGANIZADOS Y COORDINADOS DEL CAMPO Y LA CIUDAD! ¡CONTRA LOS PLANES IMPERIALES, EL PLAN DE LUCHA POPULAR! ¡ANTE LA DEVASTACION DEL PLANETA Y LA CADA VEZ MÁS INJUSTA DISTRIBUCION DE LA RIQUEZA: SOCIALISMO O MUERTE, VENCEREMOS! NOTAS 1 Se afirma que la construcción del estado nación en México ha sido posible con planes, manifiestos y programas destinados a fortalecer la orientación de los diferentes "bloques históricos" considerados cada uno en su momento de trascendental importancia para las luchas que los inspiraron, no porque se desconozca aquí que las revoluciones y las grandes transformaciones sociales han sido en México y el mundo, en última instancia, emprendidas por fuerzas sociales, sino porque tales documentos fueron capaces de sintetizar, cada uno a su modo, el espíritu del momento histórico en que surgieron y la naturaleza de las reivindicaciones que nutrieron la insurgencia y los propósitos de las luchas de que formaron parte como idearios y declaración de motivos que los animó. Algunos ejemplos emblemáticos de lo antes dicho están dados, en el caso mexicano, por Los Sentimientos de la Nación de José María Morelos y Pavón, el Plan de Ayala zapatista y el Programa del Partido Liberal Mexicano de los magonistas. En estos tres casos, si bien se ve, aparece el propósito antologador de resumen y síntesis de propósitos y definiciones programáticas que configuraron el perfil de las luchas que permitieron enarbolar el perfil y las banderas abrazadas por los insurrectos de cada momento histórico. 2 En sentido contrario a la creencia dominante, la anterior afirmación sostiene que la Revolución Mexicana no triunfó sino que fue derrotada desde la perspectiva popular. De hecho, el bloque histórico capitalista, a fin de consolidar su triunfo histórico, se vio obligado a hacer concesiones, incluso en el cuerpo mismo del texto constitucional de 1917 y los casos más claros serían artículos como el tercero, el 27, el 123 o el 130. Estos artículos, por cierto, si bien quedaron en el cuerpo central de la Constitución, empero ello no impidió que fueran convertidos en letra muerta frecuentemente. Sobre todo, a lo largo de la septuagenaria y perniciosa hegemonía del priato. Pero tales concesiones, en fin, no anularon el obvio carácter de clase capitalista de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y su auto de fe en favor de la sacrosanta Propiedad Privada para las facciones dominantes y usufructuarias del proceso revolucionario. De ahí que sea tan importante reinterpretar a la Revolución Mexicana, ya que si bien para muchos la revolución triunfó desde el momento en que logró derrocar la dictadura del tirano Porfirio Díaz, en rigor, el arribo al poder de Madero, marcó el inicio de un efecto termidoriano regresivo para la causa social y popular cuya rúbrica última quedó configurada por los asesinatos de Zapata, Magón y Villa. 3Hablamos de la necesidad de la construcción del tránsito al socialismo, como la verdadera alternativa histórica para superar el dominio de la actual mundialización capitalista, en virtud a que ha cundido, incorrectamente, el supuesto interesado en sostener que "socialismo ya hubo y mostró sus inocultables inconsistencias". Tal postura de muchos ex socialistas arrepentidos y compartida por la reacción capitalista neoliberal (y no sólo por las versiones edulcoradas del paradigma demoliberal con que se ha mimetizado la socialdemocracia), amén de que descansa en presupuestos falsos, no puede bajo ninguna circunstancia ser aceptada con seriedad. La verdadera naturaleza económica de los siempre mal llamados "países socialistas" del pasado, estuvo muy alejada de una pertinente realización socialista triunfante sostenida en el tiempo y el espacio geopolítico del siglo XX que se fue. En realidad, aquellas naciones, empezando por la propia Unión Soviética, erigieron en lugar del socialismo, concebido como régimen de transición hacia la sociedad sin clases comunista, un modelo de economía estatal centralmente planificado y burotecnocráticamente gestionado. En ese sentido, culminaron concretando la realización heterónoma de aquello que Rudolf Bahro pertinentemente denominó "la vía no capitalista a la sociedad industrial". El derrumbe del Muro de Berlín y la desintegración de esas naciones, precisamente por eso, devino en el fundamento más imagológico que real de los sepultureros del socialismo y del "fin de la historia". El socialismo es vigente como necesidad emancipadora, además de por un caudal de motivos que no es el sitio para abordar aquí, precisamente porque no se ha realizado cabalmente por mucho que los principales revolucionarios del siglo XX, sinceramente, lo impulsaran sin éxito final. El reto de la lucha anticapitalista mundial, en nuestros días, estriba en combatir porque el socialismo de ![]() |
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El Taller de Construcción del Socialismo se reúne los sábados de 10:00 a 14:00 hrs. en la Escuela Técnica del Sindicato Mexicano de Electricistas. Lisboa 46, casi esquina con Lucerna, Col. Juárez. México D.F. · Contacto · Diseño Web · |
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