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Echenle ganas

Alberto Híjar
28 de octubre, 2008

A raíz de la presentación pública del proyecto de tesis de Lucía Andrea Morett, sobreviviente y testigo de la masacre de Sucumbíos sobre el teatro colombiano, me nació la tentación de aplicar los recursos espectaculares reunidos por los teatreros americanos de los setenta y ochenta para denunciar los desastres propios de dictadores, consorcios trasnacionales voraces, negocios tan turbios como rentables, en fin, el crimen organizado en serio. A la par hubo en ese tiempo un movimiento que acabó por tomar el nombre del manifiesto argentino sobre el Tercer Cine suscrito por Octavio Getino y Fernando Solanas, el legendario Pino ahora activista contra la privatización petrolera en su país con devastadores resultados para los pobres. Es que no podemos desperdiciar esa maravilla de cinismo y obscenidad que es la proclama de Televisa con la voz e imagen de sus estrellitas para darnos la receta de superación de la crisis, igual que hemos hecho con terremotos e inundaciones, dicen muy serios, con el sólo expediente de echarle ganas.

La idea sería dejar correr el panfleto con pequeños cortos de prolongación de las voces, el insultante mensaje de inculpación de todos, víctimas y victimarios, especuladores enriquecidos y desempleados y migrantes, dueños de playas y resorts y pescadores y campesinos muertos de hambre, con imágenes cotidianas de todo este desastre. El resultado sería como película de Santiago Álvarez, el documentalista cubano y veterano de la defensa de la República Española, quien en pocos minutos fue capaz de sintetizar el horror de los bombardeos yanquis al pueblo vietnamita o las costosas luchas de liberación nacional en América, África, Asia y en los propios Estados Unidos del norte. Santiago Álvarez empleó música de rock en inglés para acentuar lo que otro gran cineasta, Sergei Einsenstein llama montaje de atracción, esa dialéctica de alto contraste para dar a entender el drama y la épica social. Son eternos y universales sus montajes de la carreola infantil rodando por la escalinata de Odessa o los leones de piedra iluminados por los destellos de los cañonazos del acorazado Potemkin con su tripulación insurrecta contra el zarismo. Bien ha sabido Mario Menéndez articular tipografías e imágenes para dotar de singular fuerza informativa a las publicaciones que ha dirigido como buen heredero de la revista 45 nombrada así por Siqueiros pensando en el calibre del arma reglamentaria de la policía de aquellos años. Genaro Carnero Checa, secretario de la revista que por aquí pasó entre uno de sus cincuenta encarcelamientos en Perú, resolvió la discusión entre quienes exigían sesudos artículos y quienes proponían mucha gráfica y fotografía. ¡Cartículos! gritó el compañero y la revista lo asumió. De esto trata el proyecto propuesto para un buen guionista y algún cineasta o videoasta de los que ahora producen excelentes documentales de la barbarie estatal avasallante.

La culminación con Lucero muy seria y bien operada para abrirle los ojos, luego del llamado a echarle ganas de Juan Reyes el vengador de Fuego en la Sangre disolvería su rostro inexpresivo en los de las mujeres desesperadas y sin ayuda alguna en medio de las inundaciones de Coahuila, Tamaulipas, Tabasco, Veracruz, Chiapas, Quintana Roo y de la ignorada Sierra de Hidalgo y Oaxaca. Acompañadas de hijas medio encueradas hambrientas y sedientas, serían el sujeto del echarle muchas ganas. Los galanes y el lamentable payasito Adal Ramones, también de ojos quirúrgicamente agrandados, tendrían como contraparte a los migrantes, algunos mutilados al ser descolgados del tren por los traficantes de personas. Habría un cortecito al legendario Carrizos, ese honrado ladrón de presidentes tan rateros como Echeverría y López Portillo y rápido se escucharía su contundente afirmación de que jamás perjudico a los pobres, sus compañeros, sino quitó un poquito de lo robado por presidentes no sólo rateros sino criminales. Aquí cabrían cifras elocuentes: Leonardo Bravo, alcalde de Singuilucan, robó cien millones del municipio y con 4 500 pesos de fianza quedó libre mientras Ignacio del Valle, el dirigente de Atenco, purga una condena de 112 años en penal de alta seguridad. ¡Échenle ganas!

No podrán faltar los rostros y los cuerpos de los maestros en lucha y claro, Elba Esther caricaturizada y la realmente existente con su presencia de pesadilla de halloween. Tampoco faltaría Genaro García Luna, el jefe de jefes de la malllamada seguridad nacional, dirigiendo el operativo de protección a los senadores votantes de la reforma de PEMEX, en contraste con la furia popular de sus opositores golpeados en las escaleras y en la calle protegida por esos seres inhumanos ocultos por cascos, escudos y mascaras, prestos a responder a la orden de ataque apoyado por el cuerpo de granaderos. Imágenes de la golpiza en Xoxocotla servirán para hacer ver que la represión es aquí, allá, en todas partes, por donde pasa el señor presidente y donde los pueblos se levantan. No faltaría el eminente historiador Miguel León Portilla al recibir la presea Eduardo Neri Castillo, el osado senador que denunció en la Cámara Alta en 1913, el asesinato de Belisario Domínguez, Adolfo Gurrión y Serapio Rendón, para salir en sorprendente defensa de las normales públicas en proceso de extinción para dejar la formación de profesores en garras privadas con ideología retrógrada. Sonrientes saldrían los gobernadores de Guanajuato y Jalisco, el primero justificando las lecciones de tortura a sus ilegales grupos especiales a cargo de instructores mercenarios y el de Jalisco mentándonos la madre con permiso del Cardenal Sandoval Iñiguez por denunciar los 300 millones de pesos donados a la Iglesia Católica. Con esto basta para sugerir porque es segura la imaginación desatada por quien emprenda esta creación para incluir más infamias opuestas al echarle ganas como si todos fuéramos responsables del gran desastre que ya estamos pagando los más pobres. Abatidos por la estética del patetismo característico de esta fase en Televisa, con la banca a salvo, el control monetario asegurado con millones de dólares en subasta en la que no participamos y con la corrupción y la impunidad gubernamental a la orden del día, ¡échenle ganas!


El Taller de Construcción del Socialismo se reúne los sábados de 10:00 a 14:00 hrs. en la Escuela Técnica del Sindicato Mexicano de Electricistas. Lisboa 46, casi esquina con Lucerna, Col. Juárez. México D.F.


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