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Las representaciones espurias

Diciembre de 2008
Alberto Híjar

El 7 de noviembre un grupo de estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, convocó de manera sorpresiva a la liberación del mural de Daniel Manrique en la cafetería donde dos sedicentes consejeros estudiantiles le habían encimado una vitrina donde exhibían propaganda oficial y oficiosa que a nadie interesaba. Los convocantes proclamaron a la vitrina monumento al déficit de representación estudiantil y a la ausencia de sensibilidad política y estética. El maestro Manrique presenció el acto mientras los asistentes leían su currículum desde que estuvo en el Taller Libre de Arte para Obreros de la Escuela Nacional de Pintura y Escultura "La Esmeralda", hasta que ganó sus primeras preseas que contribuyeron a que la exposición Conozca México, visite Tepito de 1973 en la Galería José María Velasco del INBA, siguiera con la pinta de murales en calles y vecindades de Tepito hasta generar el movimiento Tepito Arte Acá al que se incorporaron sociólogos, músicos, teatreros y poetas. De aquí siguieron las invitaciones, los premios en Bulgaria y Turquía, la presencia en el Centro George Pompidou de París, en el Taller 5 del Autogobierno de Arquitectura de la UNAM, en la Universidad Simón Fraser de Vancouver, Toronto, Hamilton, Winnipeg. El mural de Toronto fue inaugurado por Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980. Siguieron murales en la UNAM, la UAM Xochimilco y la Universidad Pedagógica Nacional para seguir con el intercambio de estancias de tres meses entre dos barrios de Lyón y Tepito. Aquí, en la colonia Guerrero, la Valle Gómez, la Obrera, la Doctores y Los Pedregales de Coyoacán, los murales de Manrique procrearon un nuevo sentido comunitario después de los terremotos de 1985. En los noventa, siguieron acciones en España, Chicago y al inicio del siglo XXI otra vez en Canadá, con murales en Tepito-Guerrero, Atzcapotzalco y el Centro Histórico. Todo esto es lo ignorado por consejeros electos a partir de su promedio de ocho que obviamente no garantiza capacidad política más allá de la sumisión a las autoridades con vistas a ganar algún puesto burocrático o el cargo de adjunto de algún profesor que encarga pase de lista de asistencia y otras tareas igual de trascendentales.

La acción liberadora del mural de Manrique evidencia el anacronismo del sistema de poder universitario. El Movimiento Estudiantil de entresiglos defendió con éxito la gratuidad de la educación pública y contuvo la privatización, pero no afectó la Ley Orgánica y el Estatuto Universitario porque jamás se realizó el congreso boicoteado por la Rectoría. De aquí que permanezca la representación espuria de consejeros repudiados en las elecciones pero triunfantes para no hacer más que levantar la mano en las sesiones del Consejo Universitario controladas por los representantes de facultades e institutos al gusto de Rectoría. A su vez, el rector electo por una Junta de Gobierno integrada por representantes de grupos de poder económico y político favorables al Estado, completa la estructura autoritaria casi inconmovible. Es excepcional que ocurra una condena contra crímenes de Estado como la masacre de cuatro estudiantes y veinte víctimas más en la frontera entre Colombia y Ecuador, con el apoyo técnico de la base de Manta de las Fuerzas Armadas Yanquis estacionadas en Colombia, desde donde lanzaron once bombas de fragmentación para aniquilar el campamento del representante internacional de las FARC. Sorprendentemente, el Consejo Técnico de la Facultad de Filosofía y Letras y el Consejo Universitario denunciaron el crimen de los cuatro estudiantes mexicanos y exigen el castigo a los culpables. Pero el aislamiento de la denuncia y la exigencia es tal que los consejeros políticamente correctos y las autoridades correspondientes no impide la prepotente presencia del narcopresidente paramilitar de Colombia Álvaro Uribe en la reunión de la Democracia Cristiana en el feudo de Fox y Martha y en la reunión empresarial de Monterrey donde Juan Antonio Ortega, Alejandro Ortega y Cristina Montiel de organizaciones de ultraderecha yunquista se abrazaron y besaron con el hijo predilecto de Bush en Sudamérica para jurarse amor eterno ante los aplausos de Oscar Naranjo, el Jefe de Policía Nacional de Colombia y el embajador Luis Camilo Osorio impune intervencionista en asuntos mexicanos como la autonomía universitaria y la seguridad nacional. El gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Olivo y su secretario de gobierno Gerardo Mosqueda ostentaron sus méritos de organizadores de tortura y de donativos de Estado para proyectos religiosos, en una exhibición escandalosa de protofascismo que lamentablemente ya no sorprende en medio del ambiente criminal impuesto en México por el neoliberalismo.

Tampoco resulta acontecimiento el acto en la cafetería de Ciencias Políticas de la UNAM proclamando El arte es parte todos, el Consejo para unos cuantos. No hay evidencias de protesta por las esculturas monumentales minimalistas sin ton ni son que un grupúsculo de sedicentes artistas incrustados en la alta burocracia estatal desde los tiempos de la Rectoría de Guillermo Soberón, desparramaron por Ciudad Universitaria mientras los murales del Movimiento Estudiantil fueron borrados y las bardas sembradas de enredaderas para que nunca más se las signifique de otra manera. Los usos y costumbres así impuestos mantienen cubiertos los murales de José Hernández Delgadillo en el auditorio de Ciencias donde frecuentemente hubo asambleas estudiantiles desentendidas de la necesidad de apropiarse de los espacios para algo mejor que reuniones protocolarias de la burocracia a la que tanto le gustan las esculturas no figurativas porque no dicen nada pero si marcan el poder.

El volante del grupo de Ciencias Políticas denuncia la barbarie de los consejeros y su vitrina que "pasan por encima de las iniciativas de quienes dicen representar y demuestran una vez más, que su proyecto personal y de grupo está por encima de los intereses colectivos. La construcción de la democracia tiene que pasar por el repudio organizado de las representaciones espurias, esas que ningún partido y ninguna autoridad civil, universitaria o de otra naturaleza, atiende en medio del predominio del crimen organizado. Por esto hay que llamar la atención ante las acciones de resistencia contra el autoritarismo. El lunes 10, los familiares y compañeras de las víctimas de Sucumbíos gritaron su repudio al narcopresidente paramilitar Álvaro Uribe bien recibido en la residencia presidencial de Los Pinos.


El Taller de Construcción del Socialismo se reúne los sábados de 10:00 a 14:00 hrs. en la Escuela Técnica del Sindicato Mexicano de Electricistas. Lisboa 46, casi esquina con Lucerna, Col. Juárez. México D.F.


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